272 BREVE RESUMEN SOBRE LA MASONERÍA —
Con frecuencia se ha caracterizado a la Masonería como “la ciencia de la moral velada en alegorías y aclarada por símbolos”, que si no fuera por la fuerza de esta descripción, resultaría molesto repetirla. No obstante, ella refleja con precisión lo que es la Masonería: constituye una ciencia, una filosofía, un sistema de enseñanzas que se transmite de una manera especial a través de alegorías y símbolos, además de la práctica de virtudes. Lo que entendemos como ciencia se refiere a aquellas explicaciones que justifican las normas para hacer bien algo, y por virtud nos referimos a la adherencia a los principios del buen vivir y la aplicación continua del bien por el simple hecho de hacer el bien.
La Masonería es una organización compleja que no está atada a ninguna religión específica, ya que todas coexisten dentro de ella, sin que ninguna sobresalga sobre las otras. No posee un sentido de patriotismo, porque eso disminuiría su carácter universal. Carece de distinciones raciales, no tiene un color específico, ya que ello negaría la virtud, que puede encontrarse en cualquier individuo, sin importar su origen, condiciones económicas o aspecto físico.
Aquellos que sostienen que la Masonería está en desacuerdo con esta o aquella religión son personas que desconocen profundamente lo que representa la Institución Masónica y que forman juicios basados solo en descripciones, o en pasiones, relacionadas con una causa u otra. Si la Masonería atacara alguna fe, no habría en su interior personas que son a la vez creyentes y masones, ni existirían religiosos rigurosos junto a masones comprometidos.
La Masonería otorga a sus integrantes la más amplia libertad de pensamiento y creencias; sin embargo, se opone a cualquier forma de fanatismo que pudiera presentarse. Cualquier exceso o radicalismo en ideas o creencias se considera un defecto que se condena sin pausa, recordando siempre que “el hombre es libre para todo, excepto para ser esclavo”.
La Masonería es una organización benévola y tolerante que funciona como escuela, templo y academia. A sus actividades intelectuales, suma principios que guían una vida basada en enseñanzas morales duraderas, practicando las virtudes más elevadas. Como escuela, se sustenta en fundamentos objetivos basados en verdades claras. En el ámbito filosófico no privilegia ningún sistema en particular, ya que un enfoque sensualista podría socavar los principios espiritualistas; venera la razón, cualidad humana, pero tampoco favorece el racionalismo absoluto, que podría anular todos los principios metafísicos considerados esenciales en la ideología. Por esta razón, su filosofía es ecléctica y acoge todos los sistemas sin favorecer a ninguno, siempre recordando que la verdad es única y que hay múltiples caminos para que el espíritu humano la alcance.
La Masonería nunca se ha opuesto a ninguna religión, secta, ideología, creencia o partido político; su acción se ha dirigido a combatir el fanatismo y la superstición, ya que estos vicios representan una elevación extrema de la razón, que distorsiona la comprensión y altera el juicio, provocando graves errores en la humanidad. Estas ideas han conducido a las guerras más crueles, como las religiosas, que dieron lugar a acontecimientos históricos extremadamente fanáticos y horrendos, como La Inquisición. También se puede citar la guerra fratricida entre católicos y protestantes y la imposición a sangre y fuego del Islam en diversas regiones del Medio Oriente y África.
La Masonería ha afrontado con paciencia y resignación todas las persecuciones infligidas por sus enemigos más feroces. Ha mirado con compasión a quienes la critican. Ha perdonado a aquellos que de alguna forma la han menospreciado, pues entiende que no ha sido comprendida por todos, incluso por algunos de sus propios miembros. Cuando llegue el día en el que todos comprendan el verdadero significado de la Masonería, ese será el momento en que reinen la libertad y la justicia en las naciones, completando así la misión y el propósito de la Masonería, razón por la cual podría dejar de existir.
Ayuda mutua; por el contrario, ofrece caridad en todas sus formas. La Masonería piensa que la Humanidad no solo requiere de pequeños alimentos; un consejo oportuno, una observación adecuada, una advertencia útil, una corrección amable o cualquier otro recurso para remediar errores, faltas o desvíos también son acciones caritativas que debemos ofrecer a nuestros hermanos y amigos. “Compartir las alegrías y reducir las tristezas” son obligaciones de hermandad. “No solo de pan vive el hombre”.
La Masonería rinde homenaje a la virtud, venera la verdad, valora la razón, aboga por la justicia y aprecia el derecho. En la historia de la Humanidad, siempre podemos encontrar instituciones y agrupaciones que han transmitido estas verdades de manera simbólica y alegórica, a pesar de surgir en contextos donde predominaba la ignorancia intelectual y la decadencia de antiguas religiones politeístas, y que estas fueron los antecesores de la Masonería tal como se conoce hoy.
Por esta razón, se ha llegado a la siguiente definición en inglés: “La Masonería es una ciencia moral que se desarrolla y se comprende mediante el antiguo método de enseñanza del simbolismo”. Esto ha sido confirmado por la lealtad de sus integrantes y su propia continuidad.
Dado que la ciencia del simbolismo es un elemento relevante del sistema masónico, por ser una forma antigua de enseñanza, más común en sus inicios y alimentada por el conocimiento de civilizaciones como los caldeos, fenicios, egipcios, así como de personajes como Zoroastro, Pitágoras, Sócrates y Platón, nos cuestionamos: ¿acaso no se encuentran escritas en simbolismos todas las ciencias de los egipcios? ¿No menciona la religión católica parábolas en sus textos? Los antiguos preferían usar la alegoría y la personificación. La claridad de la verdad a menudo se sacrificaba en el embellecimiento poético. Ahora, apliquemos esta enseñanza para examinar la naturaleza de la ciencia especulativa que proviene del arte operativo, ya que la Masonería se clasifica en dos tipos:
En la actualidad, la Masonería especulativa es la que predomina; sin embargo, los antiguos hermanos trabajaban en ambas. La operativa se refiere al arte de la construcción, que es la base de su filosofía. Los gremios de constructores dieron origen a esta Masonería y poseían el conocimiento tradicional e iniciático que se obtenía de tres fuentes principales:
- a) De las fraternidades formadas por emigrantes del Este
- b) De los trabajadores que los templarios llevaron a Europa
- c) De los últimos artesanos bizantinos, que eran más abundantes en enseñanzas tradicionales
Por otro lado, la especulativa nos lleva a investigar en profundidad sobre diversos temas. Enseña el control de las pasiones, la conducta correcta, la comunicación prudente, la conservación de secretos, la práctica de la caridad, y el único vínculo que une a la Masonería especulativa con la operativa es el simbolismo.
Teniendo en cuenta que el origen de la Masonería especulativa se remonta a la construcción del Templo de Salomón, el cual es la representación más significativa y espiritual de la Masonería a través del diseño arquitectónico que representa la aplicación de sus símbolos. La tradición indica que había tres tipos de trabajadores durante la edificación de este templo, y en la Masonería especulativa son fundamentales para su práctica: Aprendices, Compañeros y Maestros. Así se entiende que cada masón representa un templo espiritual y la Logia de los hermanos simboliza el Universo.
De este breve análisis de la simbología masónica se pueden obtener las siguientes conclusiones:
- Que los masones de épocas antiguas se dedicaron, mientras la institución se centraba en el arte operativo, a edificar templos físicos, siendo el más famoso el de Salomón.
- Que los masones dejaron de lado la construcción de templos materiales cuando la ciencia especulativa reemplazó el arte operativo y comenzaron a trabajar en templos vivientes.
- La labor de cada masón que comprende su arte consiste en edificar un templo viviente. Y la palabra "trabajo" es fundamental en la Masonería, quizás la más importante.
Es esencial, ya que solo a través del trabajo es como un individuo se transforma en masón. La labor que se lleva a cabo en las logias durante sus encuentros es el esfuerzo, pero dado que los masones no construyen un templo masónico tangible ni una pirámide egipcia, el trabajo debe manifestarse en obras eternas, es decir, que perduran, que resisten el paso del tiempo, de manera que, cuando ya no estén físicamente, se reconozca que la labor fue bien realizada.
Con esto en mente, es importante considerar algunos aspectos sobre la universalidad de la Orden Masónica:
En primer lugar, la Masonería no obliga a sus integrantes a aceptar una visión unificada y cerrada del universo, ya que eso significaría adoptar una actitud rígida. Cada miembro recibe la responsabilidad de avanzar, utilizando las herramientas simbólicas que se le brindan, en forma de principios, hacia el progreso del ideal humano, dentro del amplio marco de la ley moral y de la libertad ética, en armonía con la autonomía de sus creencias individuales.
En segundo lugar, la perspectiva universalista es algo más profundo y significativo que la religión, puesto que, aunque los rituales y símbolos son muy parecidos en diversas partes, su práctica e interpretación varían considerablemente en los diferentes países y corrientes, pese a que, en este aspecto —quizás por lo mismo— la Masonería ha estado mucho más influida por la Filosofía que por los dogmas religiosos.
También es importante señalar que, desafortunadamente, existen diversas interpretaciones para símbolos y rituales que son casi idénticos. Y menciono desafortunadamente, porque esto ha disminuido la universalidad de la organización.
Por último, aunque se ponga mucho énfasis en el trabajo interno, esotérico e iniciático, la Masonería no está libre de las influencias y fenómenos sociales, así como de la cultura, costumbres, niveles de desarrollo y la historia de cada ubicación geográfica, que a veces pueden ser muy diferentes en áreas cercanas y aún más cuando hay grandes distancias y pasados extensos.
AUTOR: Joseba Errantz, IM, PM — (2018 e. v.)
Comentarios
Publicar un comentario