267  NÚMERO MÍNIMO DE MIEMBROS DE UNA LOGIA  — 


     En ningún libro sobre la Masonería operativa, se encontrará algo distinto de: "Tres masones hacen una Logia".

     Lo de cinco, siete, o un número mayor, es un quórum de tipo administrativo de la Masonería simbólica y no es de tipo iniciático. Así lo explicó hace muchos años Luis Bernardo Flórez (fallecido), que en la vida civil llegó hasta la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia de Colombia y fue, en toda su vida masónica de unos 50 años, un profundo estudioso de la Orden masónica.

     Es decir, los Cuerpos Superiores con el ánimo de evitar la proliferación de logias, ponen un quórum según la idea que se tiene, en un determinado país y en un determinado periodo histórico, de cuanto puede ser el número mínimo suficiente para asegurar la vida de una logia en el tiempo.

     Esta preocupación de los Altos Cuerpos de iniciático no tiene nada. Es, al contrario, una forma muy profana de asegurarse el futuro.

     Siendo que una logia debe pagar unas cuotas (capitaciones), a veces bastante elevadas, a las Grandes Logias u Orientes. Que, a su vez, deben pagar la burocracia interna, la organización de reuniones nacionales e internacionales, los proyectos, en ocasiones megalómanos de muchos grandes maestros; los viajes de los grandes dignatarios de aquí y para allá, las compras de edificios, mantener a flote fundaciones, proyectos y todo lo en que se ha convertido la idea masónica, antes basada sobre la austeridad y la frugalidad.

     En efecto, si se considera que las logias existen desde muchos antes de las Grandes Logias, y se reunían en modestas tabernas o fondas, no debían necesitar de mucho para subsistir: a lo sumo sus miembros debían disponer del dinero para pagar un ágape después de la Tenida.

     Antes del nacimiento de los Altos Cuerpos, el criterio era iniciático, y no administrativo. Y es así que en algún texto de antes de 1717, Masonería operativa, que cito de memoria por no recordar la correspondiente fuente, recitaba así:

  • Una Logia simple está constituida por 1 Maestro, 1 Compañero y 1 Aprendiz.
  • Una Logia justa, por 3 Maestros, 1 Compañero y 1 Aprendiz.
  • Una Logia perfecta, por 5 Maestros, 1 Compañero y 1 Aprendiz.

     Siempre debía haber por lo menos un Compañero y un Aprendiz, probablemente para que existiera continuidad en la enseñanza de los tres grados.

     Y ni hablar de cuando el Tercer Grado, como tal, todavía no había sido creado y las logias tenían solamente un Maestro, que la presidía siempre el mismo hasta su fallecimiento.

     Todas las funciones que, en la actualidad, son de competencia de los Maestros, en aquella época las desarrollaban los Compañeros.

     Y, para que la enseñanza tuviera continuidad, siempre se debía disponer de por lo menos un Aprendiz.

     Tanto que, si no llegaba otro, el Aprendiz se quedaba así hasta que se encontrara el "recambio".

     En una logia simbólica los cargos de Venerable Maestro, Primer y Segundo Vigilantes siempre deben ser cubiertos por maestros masones. El resto pueden ser cubiertos por Compañeros y Aprendices, hasta que haya maestros disponibles. 

     Actualmente un Triángulo se constituye por un Maestro, como Presidente, y un Compañero y un Aprendiz, en los cargos de Secretario y Orador.


AUTOR: Joseba Errantz, IM, PM  —  2018 (e. v.)

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