263 LA MASONERÍA, SUS PRINCIPIOS Y FINES —
La Francmasonería, organización constituida en base a los fundamentos de la Ley Natural, posee una marca de antigüedad tan distante, y emana un ethos de filosofía y ética tan íntegros, que le confieren una notable relevancia social y además le garantizan el respeto y la admiración de todas las naciones del mundo.
- La Ley Natural representa un principio clave en nuestra Orden Masónica. Este concepto se relaciona con los valores universales que regulan el orden y la serenidad del universo. Tales valores son intrínsecos a la esencia humana y se fundamentan en el razonamiento y la ética.
- La Ley Natural nos instruye a vivir en concordia con nuestro ser, los demás y el cosmos. Se basa en la premisa de una verdad universal que va más allá de las disparidades culturales y religiosas. Estos valores nos orientan hacia la virtud, la justicia y la compasión. Nos motiva a ser mejores individuos y a realizar aportaciones constructivas a la comunidad.
- La Ley Natural, en nuestra cotidianidad, nos recuerda la relevancia de actuar con integridad, veracidad y consideración hacia otros. Fomenta el desarrollo de la sabiduría y la prudencia en nuestras decisiones y comportamientos.
- Ley Natural, al adherirnos a los fundamentos de ella, nos empeñamos en forjar un mundo más equitativo y armonioso. Aspiramos a la iluminación y al avance personal, colaborando en pro del bienestar colectivo.
- La Ley Natural, como masones, contemplamos su relevancia en nuestra existencia diaria. Nos comprometemos a entender y a vivir conforme a estos principios universales, con el objetivo de mejorar y perfeccionar nuestra esencia. El noble espíritu de la Masonería, que ha tenido siempre un sentido de la verdad, logró llevar a cabo el descubrimiento de la Verdad y guiar hacia el reconocimiento de un Ser Supremo.
La creencia en un principio unificador, el amor hacia la humanidad y la fraternidad universal, que constituyen los pilares de su doctrina, han sido una fuente prolífica de beneficios tanto para sus seguidores como para la sociedad a la que pertenecen. En sus templos se promueve el amor y el respeto por todo lo que la Virtud y la Sabiduría valoran.
El verdadero espíritu de la Libertad y la esencia del Progreso rechazan el Despotismo; en vez de aspirar a invadir y dominar, se esfuerza constantemente por unir a la humanidad mediante lazos de amor fraternal, promoviendo la difusión de la Tolerancia y la simpatía afectuosa en la que se inspira.
Incorporando en sí mismo todos los elementos necesarios para desarrollar al ser humano social, otorgándole todas las cualidades fundamentales de Moralidad, Educación e Independencia, que son los atributos primordiales de su esencia, lidera el avance de la civilización para dirigir y estimular el movimiento que promueve la luz, sincronizando su acción con el espíritu de la época.
En este contexto, la Francmasonería, según la definición oficial ampliamente reconocida y presente en los códigos de las principales potencias y instituciones masónicas globales, se define como una organización de fraternidad universal que es esencialmente filantrópica, filosófica y progresista. Proclama la existencia de un principio creador, al que se denomina el Gran Arquitecto del Universo, y sus principios fundamentales incluyen la tolerancia mutua, el respeto por uno mismo y por los demás, así como la completa libertad de pensamiento y conciencia. Por consiguiente, está abierta a personas de todas las razas y nacionalidades, independientemente de sus opiniones y creencias, siempre que actúen de manera respetuosa y digna.
Su propósito es la búsqueda de la verdad, el análisis de la moral y la promoción de la solidaridad; se dedica a mejorar tanto el bienestar material como moral y a fomentar el desarrollo intelectual y social de la humanidad. La Francmasonería aspira a extender los lazos de fraternidad que unen a los masones en todo el mundo a todos los seres humanos y a combatir infatigablemente la ignorancia, en cualquiera de sus manifestaciones. Se considera a sí misma una escuela de aprendizaje mutuo, tal como se detalla en un respetable documento oficial, cuyo enfoque se sintetiza de la siguiente manera: "Vivir con honestidad; cumplir con las leyes de la nación; practicar la justicia; amar a los semejantes; esforzarse continuamente por el progreso de la humanidad y buscar, por medios pacíficos y progresivos, su emancipación. " La Francmasonería otorga gran valor al trabajo y lo ve como un deber fundamental del ser humano; rechaza la ociosidad voluntaria y se refiere a sus miembros como Obreros.
A partir de esta definición, se infiere que la Francmasonería es una institución destinada a combatir, mediante la persuasión y la fuerza moral del buen ejemplo, todo aquello que obstaculice el avance de la razón y el espíritu de confraternidad universal. En esta fuerza moral, la cual solamente se logra a través de la virtud reconocida por la opinión pública como válida, y que los pueblos consagran en sus códigos nacionales, la Francmasonería encuentra su mayor honor. De ella dependen los grandes logros que la han señalado como la más prominente entre todas las instituciones que han surgido del amor hacia la humanidad y del interés por el bienestar de los pueblos. Por ello, debemos caracterizarla, afirmando que se trata de la ciencia del progreso moral; y sintetizar su acción social en estos dos grandes atributos de la inteligencia: Luz y Verdad.
Empoderar a las personas fundamentando su educación en conceptos sólidos y positivos y sobre principios de la Ley natural puede aludir a dos nociones diferentes: el conjunto de principios físicos que regulan el universo material, y la concepción filosófica y legal de un orden natural que abarca derechos humanos fundamentales inherentes a la existencia humana. Esta última postulación sostiene que existen principios universales, tales como el derecho a la vida y la justicia, que no dependen de la voluntad humana, sino de la naturaleza racional del ser humano. Persuadir a través de la razón y enseñar con el ejemplo positivo es guiar mediante la lógica hacia un sistema de orden y empatía, un estado de paz y bienestar prolongado y deseable. Estos representan los principios y objetivos de la Masonería.
AUTOR: Joseba Errantz, IM, PM — 2013 (e. v.)
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