141 TRES MASONES HACEN FATA PARA FORMAR UNA LOGIA —
En ningún texto de la la Masonería operativa, origen de la Masonería especulativa, o actual, se encontrará algo diferente a: "Tres Masones forman una Logia".
Lo de SIETE, ONCE, TRECE, o lo que sea —casi siempre impar (?)— es un quorum, o número de individuos necesario para que un cuerpo deliberante tome ciertos acuerdos, más bien de tipo administrativo, no de tipo iniciático.
Así me lo comentó hace algunos años un hermano muy estudioso de la Orden que fue Iniciado los 18, por ser hijo de masón, y lo fue durante 75 años, de los cuales los últimos 50 con grado 33º.
Es decir, los Cuerpos Superiores, con el objetivo de prevenir la proliferación de Logias, establecen un quórum basado en la concepción que se tiene en un país específico y en un período histórico determinado sobre cuál puede ser la cantidad mínima necesaria para asegurar la continuidad de una Logia en el tiempo. Esta preocupación de los Cuerpos Superiores carece de carácter "iniciático".. Por el contrario, se presenta como una estrategia muy secular para garantizar el futuro, dado que una Logia debe hacer capitaciones, que en ocasiones son considerablemente elevadas, a las Grandes Logias u Orientes. Estas, a su vez, deben atender a la burocracia interna, a la organización de encuentrosy asambleas, tanto nacionales como internacionales, a los ambiciosos proyectos de varios Grandes Maestros, a los desplazamientos de los altos dignatarios de un lugar a otro, a la adquisición de propiedades, al mantenimiento de fundaciones, iniciativas y a todo lo que ha evolucionado en torno a la Masonería, que anteriormente se sustentaba en la austeridad y la sobriedad.
De hecho, si se reflexiona sobre la existencia de las Logias, que preceden a las Grandes Logias, se puede notar que se reunían en tabernas o en modestas posadas —esta última categoría inferior a la de un hotel o de un establecimiento más antiguo que ofrece alojamiento y comidas—. No requerían de mucho para su supervivencia: en el mejor de los casos, sus miembros debían contar con los recursos necesarios para costear una cena después de la Reunión o Tenida (un galicismo que los masones hispanohablantes han adoptado).
Previo al surgimiento de los Cuerpos Superiores, la perspectiva era de carácter iniciático y no administrativo. Así, en un texto anterior a 1717, se podía leer lo siguiente:
- Una Logia simple está constituida por 1 Maestro, 1 Compañero y 1 Aprendiz.
- Una Logia justa, por 3 Maestros, 1 Compañero y 1 Aprendiz.
- Una Logia perfecta, por 5 Maestros, 1 Compañero y 1 Aprendiz.
Siempre debe haber por lo menos un Compañero y un Aprendiz, quizás para que existiera continuidad en la enseñanza de los tres grados.
Y ya ni qué decir cuando el grado de Maestro, como lo entendemos hoy, no había sido aún creado y las Logias tenían solamente un Maestro ad vitam, siempre el mismo hasta que falleciera.
Todos los oficios que en la actualidad, son de competencia de los Maestros, en aquella época las ejercían los Compañeros.
Y para que la enseñanza tuviera continuidad siempre debía haber de por lo menos un Aprendiz. Mientras tanto, el Aprendiz se quedaba así indefinidamente hasta que se encontrara el "sustituto", como fue mi caso personal, en una logia muy conservadora.
AUTOR: JOSEBA ERRANTZ. IM, PM — 2025 (e.v.)
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