143 CUESTIONARIO BÁSICO DEL APRENDIZ —
P. —¿Qué hay de común entre nosotros?
R. —Un secreto.
P. —¿Cuál es ese secreto?
R. —La Masonería.
P. —¿Sois Masón?
R. —(Se responde según nuestros modos de reconocimiento).
P. —¿Quién merece llevar ese nombre?
R. —Quien es libre y de buenas costumbres.
P. —¿Cómo habéis sido preparado?
R. —Disponiendo primero mi corazón.
P. —¿A dónde fuisteis conducido después?
R. —A un lugar contiguo al T.
P. —¿En qué estado os encontrabais después de preparado y qué hicieron de vos?
R. —Ni desnudo, ni vestido, privado de todos los metales y con una soga al cuello. En este estado se me condujo a la puerta de T. un amigo, que luego reconocí ser un hermano.
P. —¿Cómo pudisteis conocer que os encontrabais a la puerta del T. si teníais los ojos vendados?
R. —Porque allí me detuvieron; y después fui admitido.
P. —¿Cómo fuisteis introducido?
R. —Tocando a la puerta del T.
P. —¿Qué os exigieron antes de entrar?
R. —Que dijera mi nombre, apellido, edad, residencia, estado civil, profesión, religión y lugar de nacimiento.
P. —¿Qué se os mandó enseguida?
R.— Entrar.
P. —¿Qué sentisteis al entrar?
R. —Un objeto punzante sobre el corazón.
P. —¿Qué se hizo de vos enseguida?
R. —Me tomaron por la mano, y me dijeron que nada temiera y siguiera a mi guía.
P. —¿Qué hizo éste de vos?
R. —Me hizo dar tres Viajes alrededor del T.
P. —¿Dónde terminasteis el primero y qué encontrasteis entonces?
R. —Al Sur, delante del sitial del P.V., di suavemente tres golpes.
P. —¿Luego qué pasó?
R. —Me preguntaron quien era; y mi conductor contestó por mí.
P. —¿Dónde terminasteis el segundo y qué encontrasteis entonces?
R . —Al Norte, ante el S. V., en dónde también di tres golpes; se me preguntó: quién era y contestó mi conductor con al P.V.
P. —¿Dónde terminasteis el tercer Viaje y qué encontrasteis entonces?
R. —Al Oriente, delante del V.M., en donde di los mismos golpes y mi conductor contestó de la misma manera.
P. —¿Qué se hizo entonces de vos?
R. —Me condujeron al Occidente, a donde el P.V. para que me diesen las primeras instrucciones del grado. Para poder prestar mi obligación.
P. —¿Cómo la habéis prestado?
R.— Ante el Libro de la Ley, la Escuadra y el Compás y de la forma acostumbrada.
P. —Después de haber prestado vuestra obligación, ¿cuál fue la primera cosa que se os dijo?
R. —El V. preguntó a los presentes qué era lo que más deseaban para mí.
P. —¿Cuál fue la respuesta?
R. —La Luz.
P. —¿Quién os dio la Luz?
R. —El V.M. y los hermanos que se hallaban en el T.
P. —Después que recibisteis la Luz ¿cuál fue el objeto que más llamó vuestra atención?
R. —El Libro de la Ley, una Escuadra y un Compás.
P. —¿Qué se os dijo respecto a la significación de estos tres útiles?
R. —Que eran las tres grandes luces de la Masonería, ya que el Libro de la Ley proclama la Verdad, la Escuadra arregla nuestras acciones a nuestros ideales y el Compás nos prescribe la equidad con que debemos tratar a todas las personas, en particular a nuestros hermanos
P. —¿Qué se os mostró enseguida?
R. —Tres Luces Sublimes: el Sol, la Luna y el V.M.
P. —¿Con qué objeto?
R. —El Sol acompaña a los obreros durante el día; la Luna durante la noche; y el V.M. gobierna y dirige los trabajos de la Logia en todo tiempo.
P. —¿Quiénes forman una Logia?
R. —Tres, Cinco y Siete
P. —¿Por qué tres componen una Logia?
R. —Porque fueron tres los grandes maestros empleados en la construcción del Templo de Salomón.
P. —¿Por qué cinco?
R. —Porque todo ser humano está dotado de cinco sentidos.
P. —¿Por qué siete componen una Logia?
R. —Porque siete son las artes liberales.
P. —¿Cuáles son las tres primeras que debéis estudiar, comprender y practicar?
R. —La Lógica, la Gramática y la Retórica.
P. —¿De qué utilidad pueden ser a un Aprendiz de masón?
R. —La Lógica es útil para distinguir lo verdadero de lo falso y elaborar juicios exactos con base en la razón;
—La Gramática enseña a usar con propiedad la lengua; y
—La Retórica el modo de discurrir de manera ordenada y convincente sobre cualquier tema;
P. —¿Qué forma tiene el T.?
R. — Un cuadrilongo
P. —¿Cuál es su latitud?
R. —De Norte a Sur.
P. —¿Y su longitud?
R.— De Oriente a Occidente
P. —¿Cuál es su altura?
R. —De la Tierra al Firmamento
P. —¿Y su profundidad?
R. —De la superficie de la Tierra al centro de ella misma.
P. —¿Por qué?
R. —Porque la Masonería es Universal
P. —¿Por qué el T. se construyó de Oriente a Occidente?
R. —Porque es el eje por el que transcurre el Sol.
P. —¿Qué sostiene el T.?.
R. Tres grandes columnas.
P. —¿Cómo se llaman?
R. —Sabiduría, Fuerza y Belleza.
P. —¿Qué dignatario representa la columna de Belleza?
R. —El S.V.
P. —¿Cuál la columna de Fuerza?
R. —El P.V.
P. —¿Cuál la columna Sabiduría?
R. —El V.M. de la Logia, al Oriente.
P. —¿Por qué decimos que el T. está sostenido por estas tres grandes columnas?
R. —Porque sin la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza no hay perfección posible y la Obra no podría realizarse.
P. —¿Por qué?
R. —Porque la Sabiduría inventa, la Fuerza conserva, y la Belleza hermosea.
P. —¿Qué sirve de cubierta al T.?
R. —Una bóveda plena de estrellas.
FUENTE: “Catecismo de los rituales necesarios para los aprendices masones”, de André Cassard
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