324  EL GUARDATEMPLO — 

    

    El primer escollo que hay que salvar es el de la palabra misma... En Masonería se encuentran ambas formas: Guardatemplo (en una sola palabra) y Guarda Templo. No parece haber una única grafía  uniforme en los rituales consultados. Si necesitas elegir una forma para un texto general, guardatemplo es la opción más compacta; conserva mayúscula solo si forma parte de un cargo o tratamiento. En rituales concretos, conviene respetar la grafía que use la obediencia o edición del ritual correspondiente. Desde el punto de vista gramatical del español, "guardatemplo" funciona como un sustantivo compuesto (similar a guardacostas o guardabosques), por lo que escribirlo unido es gramaticalmente correcto y preferible para designar la función o el cargo.

    En resumen: Si no tienes un ritual específico delante que indique lo contrario, la forma normalizada y más aceptada es Guardatemplo.


    En el rito Escocés Antiguo Aceptado, hay diez oficios reconocidos para el funcionamiento de la Logia:

    • Venerable

    • Dos vigilantes

    • Orador 

    • Secretario

    • Tesorero

    • Hospitalario

    • Experto

    • Maestro de ceremonias

    • Guardatemplo


    Hoy voy a hablar del último de los oficios anteriormente citados, el Guardatemplo.

    En palabras del Frau Abrines: «El Guardatemplo es el hermano encargado de vigilar la seguridad de los demás hermanos, mientras se entregan a sus trabajos en la logia».  

    La joya del Guardatemplo es una espada vertical con la empuñadura hacia abajo, o bien una espada "flamígera" como aquellas que son mencionadas en la Biblia en el capítulo del Génesis que narra cómo El Eterno hizo custodiar el Árbol de la Vida Eterna por querubines armados con este tipo de espadas. En el árbol sefirótico, el Guardatemplo es "Maljut", el Reino. En el rito de Salomón está asociado con Plutón, "custodio de los lugares sombríos en los cuales se forjan los metales". Las funciones del Guardatemplo se relacionan con la simbología del Guardián del Umbral. En efecto, éste vigila el paso entre el exterior (profano) y el interior (sagrado). Separa y une, simultáneamente, reconcilia lo profano y lo sagrado.

     Ello se produce cuando la persona que llega es recibida en el umbral e introducido al interior. El umbral, frontera del espacio sagrado, participa de la trascendencia del centro y sus connotaciones simbólicas son similares a las de la puerta.

     En el rito Escocés Antiguo Aceptado, en el rito Escocés Rectificado, en el rito Francés y en el rito de Salomón no hay más que un Guardatemplo que se coloca en el interior. En cambio, en los ritos  anglosajones, de Emulación y York hay obligatoriamente también un Guardatemplo exterior, también llamado Tejador, que armado con una espada, aparta a los intrusos y a los profanos y prepara a los candidatos.

     El Guardatemplo se sienta al Occidente, cerca del Segundo Vigilante. Se asegura que el Templo esté bien cubierto, informa de ello a éste, quien a su vez informa al Primer Vigilante, el cual informa al Venerable Maestro. El Guardatemplo informa también acerca de la presencia de visitantes en pasos perdidos.

   Al  Guardatemplo algunos lo suelen llamar Cubridor, pero es un galicismo. Está armado con una espada y suele destinarse a este cargo al último hermano recibido. Debe ser un maestro, cuando las circunstancias y el número de hermano lo permitan. 

   La frase "cubrir el Templo" significa "salir del Templo".  El participio adjetivado "cubierto" o "a cubierto", o también "cerrado y cubierto" se utiliza para precisar que los profanos están alejados y que se pueden desarrollar con seguridad los trabajos masónicos. Inversamente se dice "no está cubierto", "o llueve" – no hay techo y entra agua – o "está nevando",  para indicar que el lugar no está seguro de las miradas indiscretas. 

   El oficial encargado de cerciorarse de la seguridad del Templo se llama, por consiguiente, en el rito Francés "Cubridor" (en español Guardatemplo). El origen de este oficio es muy antiguo y los usos varían según los ritos. 


Deberes del Guardatemplo

   De los dos guardatemplos el interior usa el traje y decoración de su grado, pero jamás el exterior, que sólo llevará la espada porque está expuesto a ser visto por los profanos.

   El Guardatemplo interior tiene siempre cerrada la puerta con llave, o cerrojo, y cuando haya que abrirla, debe al momento cerrarla de nuevo.

   Si alguien llama masónicamente, lo avisa al Segundo Vigilante, en voz baja, si es del rito reformado; pero si es del antiguo, avisa al Primer Vigilante y éste pasa el aviso al Venerable Maestro.

   Si alguien llama de forma no masónica, como cuando se presenta a las puertas un profano para ser iniciado,  habla en voz alta diciendo que la seguridad del Templo está amenazada. 

   En el caso de que sea el Guardatemplo exterior entra y después de haberse refugiado en el templo, cierra la puerta con estrépito y repite en alta voz el anuncio que la seguridad del Templo está amenazada. 

   Cada vez que abre para las preguntas del rito, después de recibida la respuesta, vuelve a cerrar  con fuerza, con llave ó cerrojo, y hace los anuncios del modo indicado.

   Concedida la entrada a algún hermano de la logia, él no le dejará pasar si no está masónicamente vestido y sin recibir antes la palabra de pase del grado en que se está trabajando.

   Si la logia está ocupada en trabajos que exijan silencio y atención, y oye llamar afuera, contesta con un solo golpe para avisar que en aquel momento no puede abrir la puerta. 

  Antiguamente, sólo los hermanos de los grados 31º, 32º y 33º, tenían el derecho de entrar en cualquiera ocasión, los trabajos interrumpidos y no se reanudaban hasta después de haber ellos entrado, de haberlos conducido a sus lugares y ser cumplimentarlos.


AUTOR:  Simbólico Hermes, MM  —  12 de abril de 2025 (e. v.)


Comentarios

Entradas populares de este blog