31 EL MANDIL MASÓNICO Y SU RELACIÓN CON EL COSMOS —
El Mandil
“Mandil blanco piel de Cordero más Antiguo que el Toison de Oro o el Águila Romana” Estas palabras están grabadas en las mentes y corazones de todos los masones. Palabras que recordamos con cariño, de un día no muy lejano para unos y un poco ya más distante para otros, en que nos ceñimos por primera vez nuestro mandil.
En verdad, el Mandil Blanco es muy antiguo, ha sido usado de una forma o otra desde hace más de tres mil años. En tiempos tan remotos como en las iniciaciones Esenias, o representados en las estatuas de Dioses Griegos y Egipcios. Debido a esto, pudiéramos inferir que nuestros antecesores, los Masones operativos, estuvieron influenciados por estas civilizaciones, aunque sería más probable asegurar que era una herramienta necesaria para sus labores de construcción.
Al explorar esta posibilidad, nos surge una pregunta. ¿Porqué al pasar la Masonería de Operativa a Especulativa se mantuvo el uso del Mandil? ¿Por qué, como en el caso de los Masones Operativos, el mandil también es el distintivo del Masón Especulativo? La respuesta es en verdad simple, el mandil dejó de ser una herramienta necesaria para desbastar la piedra bruta, para convertirse en un símbolo. Un símbolo del trabajo honorable y consciente.
Como vemos en las ilustraciones siguientes sus formas y dimensiones han sido inconsistentes a través de la historia. Masones de diferentes lugares y épocas han hecho uso de sus experiencias y conceptos para crear su propio Mandil.
A esta representación de la tierra, le añadiremos las coordenadas Norte, Sur, Este y Oeste, encontrando de esta forma los cuatro puntos cardinales tan conocidos y mencionados en nuestro ritual masónico. A continuación trazamos dos ángulos de 23◦ 27’ teniendo como centro el punto de intersección de las coordenadas Norte-Sur y Este- Oeste, uno hacia el hemisferio Norte y el otro hacia el hemisferio Sur.
Los cuales, al interceptar la línea que representa la circunferencia, dan origen a la ubicación del Trópico de Cáncer al Norte y del Trópico de Capricornio al Sur, como podemos apreciar en la figura.
Estos ángulos de 23°27’ representan la incidencia de los rayos de Sol sobre los dos hemisferios en los puntos más extremos de su recorrido. Es decir, el Sol a través del año hace un recorrido desde el punto máximo en el hemisferio Sur (Solsticio de Invierno), a su punto máximo en el hemisferio Norte (Solsticio de Verano) repitiéndose el ciclo indefinidamente. Tengamos en cuenta que el recorrido Solar al cual nos referimos es un recorrido relativo a nosotros, en la Tierra, puesto que es el Planeta quien hace el recorrido alrededor del Sol, afectado por la inclinación de su eje.
Ahora bien, si tomamos en consideración que la Tierra es achatada en los polos, es decir, es una elipse; esto introduce un error de aproximadamente 40’ (menos de 1°). Entonces encontramos que el ángulo real de la incidencia del Sol durante los solsticios es de 24° 13’. A su vez, el punto de convergencia de estas dos líneas deja de ser el centro de la Tierra, como esta representado en la siguiente figura.
Tomaremos como referencia, los puntos de incidencia de los rayos del Sol en la corteza terrestre en los Solsticios. En estos puntos trazaremos dos tangentes respectivamente, a las cuales llamaremos niveles de la Tierra, que serán perpendiculares a los ángulos de 24° 13’, como se representa en la figura. En éste vemos líneas de puntos que representan la incidencia del Sol en el Hemisferio contrario.
Habiendo establecido el ángulo real de la incidencia de los rayos solares sobre la Tierra durante los Solsticios, nos dispondremos a exponer el porqué de nuestra certeza, de que las misma leyes naturales que rigen fenómenos como los solsticios, deben ser a su vez participes del diseño del Mandil.
En la siguiente figura pondremos medidas a los ángulos que describen estas líneas.
Vemos que la línea sólida que representa el solsticio de Verano tiene 90° con respecto a la tangente o Nivel de Tierra. Entre esta línea y la línea de puntos que representa el Solsticio de Inverno sobre ese mismo punto, tenemos 48° 26’ y entre esta y el Nivel de Tierra 41° 34’ completando así los 180°.
Ahora tomaremos los puntos de intersección con la corteza terrestre (los Trópicos) como pivote y haremos rotar las líneas de los niveles de Tierra junto con las líneas solsticiales (respetando los ángulos entre ellas), hasta que la línea, Nivel de Tierra, esté en posición perpendicular con el Ecuador. Como se ve en el Hemisferio Sur en la figura:
En la siguiente haremos la misma rotación en el Hemisferio Norte, formándose así un triángulo Isósceles.
En esta figura tomaremos la dimensión de la base del triángulo para crear un cuadrado. Encontramos el centro de este cuadrado trazando líneas diagonales:
Usando el compás del Aprendiz creamos un círculo inscrito en el cuadrado, Dentro del cual pudiéramos circunscribir nuestras pasiones hacia la humanidad y muy especialmente con un hermano masón.
Es así como se ha obtenido, un Cuadrado que representa el Cuerpo o Materia, un Triángulo que nos simboliza el Alma o Espíritu y un Círculo o expansión de un punto que nos señala la Divinidad
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